
De tu boca brota
el néctar de sensualidad
que invade todos
los poros de mi ser
embriagándome con su poder,
sólo pienso en saciarme de ti,
en caer rendida y agotada
sobre tu cuerpo
y descansar al fin
hasta recuperar el aliento
que se me perdió
entre tu piel
y fundirnos con el calor
que desprendemos los dos.
que desprendemos los dos.







