
El la cárcel de tu amor estoy encerrada,
cumpliendo la condena de amarte,
la llave está en el fondo de tu corazón,
al que me tendré que acoger,
quieres que se derritan esos barrotes
que se interponen entre los dos,
pero sólo existen en tu mente
porque no hay ninguna razón,
o nó sabes que me gusta
ser tu prisionera, ser la dueña de tu amor,
y con gusto
cumpliré esa condena
no quiero
salir de tu corazón.







