
Nuestro amor
se acrecienta
sin control,
nuestras dementes ganas
no paran
quien sabe si algún día
podrán cesar,
estamos en un círculo lacrado
y en nuestro entorno
solo se reflejan
los rayos del sol,
gravitando sobre nosotros
una mágica burbuja
de la que sólo afloran
deseos de amor
y cerramos nuestro círculo
y no queremos salir,
nos embriagan cada día más ganas,
ganas de amarnos así.







