
Besos que queman el cuerpo,
que acarician unos labios
llenos de pasión
y hacen estremecer el espacio
que llenan con su ardor,
sin parar andan su camino
despacio y disfrutando
de cada momento y esos instantes
se llenan de placeres
sosegados, plácidos, imperturbables,
que dulcemente embriagan
con tanto amor.







